Las emociones y la gestión del tiempo/energía

¿El problema?

Las emociones son energía, emoción viene de la palabra en latín emovere que significa movimiento. La pregunta es: ¿Cómo nos movemos y hacia donde? ¿Nuestro próximo movimiento es pensado o esta regido por la emoción? Según estudios el 95% de las decisiones que tomamos son emocionales.

Esto significa que si estamos alegres por ejemplo nos movemos hacia la unión, el aprendizaje, la sinergia (cuando fluimos haciendo una tarea, el tiempo se pasa rápido), si estamos tristes (el tiempo pasa lento), nos ensimismamos y no tenemos ganas de hacer nada. Si nos sentimos enojados (el tiempo se detiene), no queremos participar o colaborar con nadie, nuestra concentración esta en el evento que nos afecto.

Nuestra gestión del tiempo basado en emociones (vienen y van) y sentimientos (emociones prolongadas en el tiempo) implica que depende de cómo nos sentimos así es la calidad de nuestra gestión del tiempo. El tema es profundamente mental no técnico, si nuestra mente esta organizada emocionalmente entonces es seguro tengamos una gestión del tiempo organizada.

¿Cuál es la solución?

  1. Darnos cuenta de cómo gestionamos el tiempo o mejor dicho nuestra energía. Realizando un récord de nuestras tareas nos ayuda a conocernos más a nosotros mismos. Podemos inclusive incorporar una columna que exprese cómo nos sentimos en la elaboración de las tareas de tal forma que podemos ver el vínculo entre lo que hacemos y lo que sentimos.
  2. Definir los objetivos inspiradores de la semana, mes y del año puede ayudar a re-enfocar nuestra energía. Si pasamos la mayor cantidad de tiempo realizando tareas que no estan conectadas con nuestros objetivos inspiradores nuestro cerebro (busca el placer y evita el dolor) no dedicara todo su potencial.
  3. Vertir esos objetivos inspiradores en planes de trabajo alcanzables aprendiendo a definir cuales son las actividades claves para alcanzarlo. Además definir tiempo para cada objetivo dentro de la semana aumenta las probabilidades de conseguirlo.
  4. Aprender a contrarrestar el plan semanal versus lo real. De esta forma sabrás si realmente esos objetivos son inspiradores y prioritarios para vos.
  5. Comprender que pasar de gestionar la energía a nivel emocional a trabajar por objetivos inspiradores es un proceso de cambio, no ocurre de un día para el otro requiere mucho esfuerzo y disciplina, la cual como dicen los atletas de alto rendimiento gana al talento.